31 oct. 2014

Creepypasta: El lienzo de las vendas (especial Halloween)

Al investigar un incendio forestal ocurrido en los montes de la cordillera cantábrica, uno de los que tuvo mayor repercusión, el equipo técnico dictaminó que el fuego había comenzado en una pequeña casa de madera. Allí encontraron, además de varios cadáveres consumidos por las llamas en el interior, un móvil con muchas llamadas perdidas del mismo número. Al recogerlo, vieron que eran de un tal «Jorge Clase». Al no recibir respuesta, comenzaron a investigar los últimos whatsapps y mensajes enviados, pensando que tal vez el muchacho quemado que estaba en el suelo, a unos cuantos metros y, al parecer, arrastrándose hacia él, podría haber intentado pedido ayuda.
Viernes
16: 34. Eh, Jorge, ¿no te apuntas a venir este finde? Al final uno de mis amigos ha conseguido que sus abuelos le dejaran su casa de veraneo, en mitad de un monte, para celebrar su fiesta de cumpleaños “responsablemente”. ¡Lo vamos a pasar genial! Dime si puedes venir o no.
17: 00. No, tío, me tengo que quedar a cuidar a mi primo.
17: 01¿Seguro que no quieres venir? Mario ya está molesto porque la mitad de sus amigos no han respondido aún (no parece que vayan a venir).
17: 02 No es que no quiera, es que no puedo. ¡Pasadlo bien!
17: 02 ¡Nos vemos el lunes!
Sábado
16: 46 ¡Eeeeh! ¿A ti no te gustan las pelis de terror? Hay aquí un cuadro que da un cague flipante.
16: 50 ¿Un cuadro? ¡Manda una foto!
16:51 ¡Es un tío lleno de vendas!
16:51 Ni tan siquiera se sabe si es un hombre o una mujer o si son vendas o papel higiénico. El pintor no es bueno.
16: 53 Eso lo dices porque no lo tienes en mitad del salón.
16:53 ¿Qué, estáis todos cagados? ¿Eh? Jajajajajaja
La fotografía a la que los dos se referían no aparecía en el chat. Solamente se podía ver el archivo borroso, como si no se hubiera descargado, y cuando intentaron hacerlo aparecía un mensaje informando de que el archivo ya no se encontraba en la tarjeta de memoria. De todos modos, el cuadro que encontraron entre los escombros representaba claramente a una mujer entera vendada.
23: 32 Hemos oído ruidos en el salón. Las chicas están cagadísimas, te lo pasarías genial metiendo miedo. Marcos ha traído una araña de mentiras, ya verás.
23: 45 Deja de darme envidia de una vez.
23: 48 Oye, ha bajado una de las chicas y aún no ha vuelto.
23: 48 ¿Quién?
23: 48 Noelia.
23: 49 ¿Esa es la pelirroja de cuarto? Entonces os esperará para daros un susto, a esa no le puede pasar nada.
Domingo
00: 15 No la encontramos por ningún lado, joder.
00: 16 ¿Me tomas el pelo?
00: 16 ¿Crees que te vacilaría con eso?
00: 17 Decidle que vais a llamar a sus padres si no aparece, volverá corriendo.
00: 19 Estoy empezando a preocuparme de verdad. Hemos vuelto a oír ruidos.
00: 20 ¿Habéis tomado algo?
00: 21 ¡Que no!
00: 45 ¿Sigues ahí? ¿Ha aparecido?
00: 46 El maldito cuadro me está mirando.
00: 47 Estáis hasta las cejas de maría o algo.
00: 48 Te digo que mira fijamente y me parece que tiene menos vendas.
A partir de ese momento no había más mensajes, pero sí un vídeo. Al descargarlo, pudieron ver parte del cuadro al que se refería en los mensajes anteriores. Una respiración algo entrecortada se oía, mientras alguien decía que deberían alejarse de aquel lugar. Solamente se veía la esquina inferior derecha del cuadro, de la que colgaba lo que parecía ser una venda blanca.
El vídeo terminaba unos segundos después, cuando ese trozo de venda parecía comenzar a quemarse ante los gritos del grupo de amigos. Los investigadores encontraron una tabla de ouija casi irreconocible bajo las cenizas y unas cuantas velas negras y blancas, por lo que supusieron que algún gracioso había puesto papel higiénico cerca del cuadro para asustar a los demás y las velas habían hecho el resto.
Lo que no llegaron a explicarse es por qué los demás murieron quemados, si habrían tenido tiempo suficiente de salir al jardín e incluso de apagar el pequeño incendio. Jorge, varias decenas de kilómetros más allá, había muerto con su primo en un incendio que comenzó en la cocina de su casa, donde se consumió también el móvil que podría tener el archivo del cuadro.
Tendrían que pasar años hasta que la obra reapareciese en un viejo desván, donde la encontró un viejo coleccionista y restaurador interesado en cuadros extraños de determinadas épocas históricas. Este lo inspeccionó y encontró en él algunos pelos rojizos. Sin darle demasiada importancia, lo dejó en mitad de su tienda para seguir con él a la mañana siguiente.
Al volver, se encontró con un pequeño mensaje a la altura de la mano derecha de la figura femenina que hasta entonces no había visto. Unos pequeños rayones formaban la palabra «socorro» a la inversa, como si hubiera sido escrito desde dentro. El restaurador se colocó sus gafas y comprobó que eran recientes. Revisó las cámaras de seguridad y vio acongojado cómo nadie parecía haber entrado ni salido del local aquella noche.
Después de investigar la procedencia del cuadro y ver los archivos de la desaparición de la chica, se puso en contacto con la policía para intentar encontrar alguna explicación. Sin embargo, antes de que le respondieran, la tienda de antigüedades fue pasto de las llamas y el cuadro desapareció. Según dicen algunos, ha vuelto a su lugar de origen, con una nueva figura de un hombre con gafas que espera un nuevo incendio… y nuevas víctimas.

PD. ¡Feliz Halloween! El maldito cuadro existe, lo vi en una casa antigua. El resto podría pasar. Digo yo.


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